Nombre de la ruta: Rías Bajas desde Combarro

Distancia (en Kms.): 85

Provincia(s): Pontevedra

Comienza en: Combarro

Termina en: A Guarda

Itinerario:

Combarro

Pontevedra

Cangas

Vigo

Baiona

A Guarda

Combarro Combarro
Pontevedra Pontevedra
Cangas Cangas
Vigo Vigo
Baiona Baiona
A Guarda A Guarda
Desde las rías de Pontevedra y Vigo, la ruta desciende hacia el sur, hacia las últimas tierras de la provincia, donde el Miño marca la línea de frontera con Portugal.

Antes ha dejado atrás los hórreos de Combarro, las silenciosas placitas de la capital, la industriosa Vigo, las playas próximas a Baiona y el diminuto puerto de A Guarda donde los barcos descargan la apreciada langosta.

El punto de partida puede ser Combarro, Conjunto histórico-artístico y uno de los pueblos más hermosos de las rías. Conserva un notable núcleo urbano de casas labriegas y marineras, calles empedradas y magníficos cruceiros y hórreos (hasta una treintena).

En los alrededores: Poio: monasterio de la Merced (s. XVI) Meis: Monasterio de Santa María de Armenteira (s. XII).

Muy cerca, al fondo de la ría, Pontevedra, fundada según la leyenda por Teucro -combatiente en la guerra de Troya- aunque antes existía un pequeño núcleo celta.

Los romanos la llamaron Duos Pontes y en la Edad Media fue Pontis Veteris convirtiéndose por derivación en Pontevedra. Tuvo puerto importante hasta el siglo XVIII, pero del antiguo barrio pesquero sólo quedan algunas casas en torno a la iglesia de Santa María la Mayor, edificada por el gremio de mareantes (s. XVI). El casco antiguo es, sin embargo, de gran interés. Se extiende entre el río Lérez y las calles Michelena, Arzobispo Malvar y Cobian. En el recinto, antes amurallado, las hermosas plazas de la Herrería, Teucro, La Leña o La Pedreira con casas de galerías, algunas porticadas y de noble aspecto. La iglesia de Santa María la Mayor (s. XVI) es gótica con elementos platerescos y tiene una hermosa portada principal. La iglesia de San Francisco (s. XIV) cuya fundación se atribuye al propio santo de Asís, es una construcción gótica con la sencillez típica de las edificaciones de las órdenes mendicantes; la capilla de La Peregrina (s. XVII) es un interesante ejemplar barroco como la de San Bartolomé.

Descendiendo hacia la ría de Vigo podemos detenernos en Cangas, al sur de la península de Morrazo. El monumento más valioso es la colegiata tardogótica de Santiago (s. XVI) levantada por el gremio marinero de la villa. La zona es rica en vestigios arqueológicos de época megalítica (dólmenes de Chan de Armada, entre Marín y Vilaboa, y Chan de Arquiña en Moaña) y de la Edad de Bronce (yacimientos de O Fixón y Lavapés, en Moaña; petroglifos de Mogor en Marín…).

En los alrededores: Crucero de Hío (s. XIX) uno de los mejores de Galicia. Castillo de Soutomayor, escenario de las luchas señoriales del siglo XV. Faro de Mayo (Moaña) con espléndidas vistas panorámicas.

Enfrente, al otro lado de la ría, Vigo, el núcleo más poblado de la provincia; importante centro industrial y pesquero. Llamada Vicus por los romanos, padeció en la Edad Media las incursiones árabes y normandas y, más tarde, las del pirata Drake. Aunque la ciudad conserva algunas calles medievales (Pobladores, la Barroca…) sus espacios más característicos son del siglo XIX con buenos ejemplos de edificios modernistas. Son de interés la colegiata neoclásica de Santa María y las iglesias románicas de Santiago de Bembibre, Santa María de Castrelos y San Salvador de Corujo y los pazos de la Pastora y Castrelos (ambos del s. XVII). En el Monte do Castro hay yacimientos arqueológicos datados entre el s. II a. de C. y el IV d. de C. y se divisan magníficas vistas.

En los alrededores: Islas Cíes, archipiélago situado en la entrada de la ría de Vigo. A pesar de la presión turística, es un magnífico enclave natural de hermosas playas, habitado por miles de gaviotas y cormoranes. Un barco permite cruzar a las islas desde Vigo.

A sólo 20 minutos se encuentra Baiona, localidad turística de pasada tradición marinera. Fue el primer puerto al que arribó la carabela Pinta de regreso tras el primer viaje a América. El casco urbano conserva algunas calles flanqueadas por casas de galerías y soportales. Pueden visitarse el castillo de Montreal (s. XV), una poderosa fortaleza junto al mar de murallas almenadas y algunas torres; la iglesia de la Anunciada (antigua colegiata), gótica del siglo XIII; el antiguo hospital del Sancti Spiritus del siglo XVII (hoy Casa de Cultura); y algunas casas, palacios y pazos como el actual Ayuntamiento, la casa del Perdón (s. XVI), la casa de Salgado, la casa de don Lope de Mendoza, barroca… A las afueras, el mirador de la Virxe da Roca se abre a la ría de Vigo.

En los alrededores: Oia: Monasterio cisterciense de Santa María (s. XII).

La última parada es A Guarda, pueblo marinero con un diminuto puerto pesquero dedicado a la pesca de bajura y a la langosta. Muy cerca, el monte de Santa Tecla (Santa Tegra) conserva un importante yacimiento con un magnífico castro. Desde el lugar se divisa la desembocadura del Miño y la costa portuguesa.

En A Guarda hay numerosos restaurantes siempre concurridos y animados.

Gastronomía: Pescados y mariscos (langosta en A Guarda), truchas y anguilas, lacón con grelos, pulpo, empanadas de diversos rellenos como xoubas y berberechos. Vinos del Condado y del Rosal.


Combarro

Pontevedra

Cangas

Vigo

Baiona

A Guarda