Nombre de la ruta: Vía de la Plata en Salamanca y Zamora.

Distancia (en Kms.): 202

Provincia(s): Salamanca y Zamora

Comienza en: Béjar

Termina en: Benavente

Itinerario:

Béjar

Candelario

Guijuelo

Salamanca

Villanueva de Cañedo

Zamora

Granja de Moreruela

Benavente

Béjar Béjar
Candelario Candelario
Guijuelo Guijuelo
Salamanca Salamanca
Villanueva de Cañedo Villanueva de Cañedo
Zamora Zamora
Granja de Moreruela Granja de Moreruela
Benavente Benavente

Los paisajes de la sierra de Béjar son el escenario de los primeros kilómetros de la Ruta de la Plata en tierras de Salamanca. Una buena ocasión para visitar Candelario y su hermoso conjunto de arquitectura tradicional y Guijuelo, famoso por sus jamones de cerdo ibérico. Como contraste, Salamanca, la capital del plateresco, y Zamora, con su magnífica serie de iglesias románicas. Cerca ya de León, Benavente, que guarda un interesante conjunto monumental.

El itinerario arranca en Béjar, al pie de la sierra del mismo nombre y en un magnífico emplazamiento en un alto cortado por el barranco. Pueden visitarse el palacio de los duques de Béjar (s. XVI) adornado con dos torreones y grandes escudos; el Jardín de El bosque (s. XVI), renacentista, con paseos ajardinados y fuentes, y las iglesias de Santa María (s. XIII), de ladrillo mudéjar, y de San Juan, gótica. La plaza Mayor tiene casas blasonadas de los siglos XVII y XVIII y un Ayuntamiento del siglo XVI.

En los alrededores: La Calzada de Béjar: castillo romano, construido para proteger la Vía de la Plata.

A corta distancia está Candelario, un hermoso pueblo serrano de interesante arquitectura tradicional con construcciones de piedra y abundante madera en los aleros. Por las calles empinadas corre el agua del deshielo procedente de las cercanas cumbres.

En la localidad hay buenos embutidos y quesos.

La ruta sigue hacia el norte y se detiene en Guijuelo famoso por sus embutidos, en especial, el jamón ibérico. Desde aquí puede tomarse el desvío al castillo de Monleón (s. XV) con enorme torre del Homenaje.

Algo más de 48 km nos separan de Salamanca, que es parada imprescindible.

Estuvo poblada en el Paleolítico y fue más tarde un castro (probablemente Elmántica).

Centro importante durante la dominación romana, conoció sus momentos de mayor esplendor a partir del siglo XIII: su Universidad era entonces una de las cuatro mayores de Europa. La visita puede comenzar en la plaza Mayor, quizás la más hermosa plaza barroca de España (s. XVIII) con sus arquerías y medallones. En la plaza, el Ayuntamiento (s. XVIII) y el Pabellón Real. Detrás, la iglesia románica de San Martín (s. XII) con interesante portada. Por la calle Mayor se llega a la Catedral Vieja (s. XII-XIII), románica, que tiene un magnífico retablo mayor (s. XV) de Nicolás Florentino y un esbelto cimborrio (Torre del Gallo). La Catedral Nueva (s. XVI-XVIII) es de exquisita decoración en el interior y exhibe una fachada (la occidental) de cuidada decoración gótica.

Muy cerca, la plaza de las Escuelas, con la estatua de Fray Luis de León. La Universidad tiene una extraordinaria fachada plateresca (s. XVI). Es costumbre que los estudiantes recién llegados a la ciudad busquen entre los relieves la famosa rana sobre una calavera, cuyo hallazgo es señal de buena suerte. Las Escuelas Menores tienen un hermoso patio y el techo zodiacal pintado por Fernando Gallego (‘Cielo de Salamanca’). La Casa de las Conchas (s. XV-XVI), la más famosa de la ciudad, es plateresca y debe su nombre a las conchas jacobeas (unas 400) que cubren las fachadas.

Otras visitas recomendadas: Junto al río, la iglesia románico-mudéjar de Santiago (s. XII) y el puente romano que mandó construir Trajano.

La ruta se aleja de Salamanca y puede tomar un pequeño desvío a Forfoleda donde hay una iglesia parroquial con interesante portada románica. Muy cerca, Villanueva de Cañedo donde se alza el castillo de Buen Amor (s. XIV-XV) con sus torres almenadas. Es un buen ejemplo de fortaleza renacentista en la que según la tradición escondieron sus amores el arzobispo Fonseca y doña María de Ulloa.

La Vía de la Plata continúa hasta Zamora, en la orilla derecha del río Duero. Fue la antigua Ocellum Durii de los romanos y la Samurah de los árabes. También una de las más importantes plazas fuertes de la línea del Duero, muy disputada entre árabes y cristianos. Se la llamó ‘la bien cercada’ por sus murallas (s. XII-XIII) formadas por tres recintos de los que sólo se conservan algunos restos. Monumento imprescindible es la catedral de la Transfiguración (s. XII), con una puerta obra maestra del románico y magnífico cimborrio cubierto al exterior con escamas. Las iglesias de Santiago del Burgo (s. XII-XIII), Santa María la Nueva (s. XII) y San Juan (s. XII-XIII) forman parte del rico patrimonio románico de la ciudad.

En los alrededores: El Campillo: iglesia visigótica de San Pedro de la Nave (s. VII-VIII), interesantísimo ejemplar con frisos y capiteles de influencia oriental. La Hiniesta: iglesia de la Asunción (s. XII-XVIII) con una magnífica portada. Casaseca de las Chanas: iglesia de San Juan Bautista (s. XVI) de interesantes portadas. Arcenillas: iglesia de la Asunción (s. XVI), magnífica colección de tablas del retablo mayor de la catedral de Zamora obra de Fernando Gallego.

A 36 km está Granja de la Moreruela que nació junto al monasterio de Santa María de Moreruela (s. XII-XIII), de bellísima cabecera. A poca distancia del pueblo, las lagunas de Villafáfila: lagunas salinas conectadas por el río Salado. Son de extraordinaria importancia para las aves esteparias (en especial, avutardas) y como lugar de invernada de gansos y grullas. Se han contabilizado 120 especies distintas de avifauna.

La ruta puede finalizar en Benavente, de privilegiado emplazamiento en lo alto de un cerro y en la confluencia de varios ríos. Fue la Intercacia romana, destruida en época árabe por Almanzor. Conserva un importante patrimonio histórico-artístico en que destacan la iglesia de Santa María del Azogue (s. XII), magnífico ejemplar románico, famosa también porque en ella se podían refugiar los perseguidos por la justicia; iglesia de San Juan del Mercado (s. XIII) que fue monasterio del Temple y luego de la Orden de San Juan; Torre del Caracol (s. XVI) único resto de uno de los más imponentes castillos de España. Hospital de la Pasión (s. XVI) y Ayuntamiento, neoclásico.

Gastronomía:
- En Salamanca: calderillo de Béjar, embutidos de cerdo ibérico, jamones de Guijuelo, tostón y cabrito asado, carne de raza Morucha (D.O.), farinato (harina y grasa de cerdo).
- En Zamora: sopa de boda, arroz a la zamorana, bacalao a la tranca, ancas de rana, rabo de toro, mollejas zamoranas, queso zamorano (D.O.), truchas del Tera.Vinos deToro (D.O.).


Béjar

Candelario

Guijuelo

Salamanca

Villanueva de Cañedo

Zamora

Granja de Moreruela

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